La importancia de diversificar tus negocios inmobiliarios
- Luis Rocha
- 18 jul 2022
- 2 Min. de lectura

Saber cómo y cuándo diversificar tus negocios inmobiliarios es una de las estrategias que te darán más y mejores resultados a largo plazo. Si deseas conocer más a detalle dicha estrategia, esta información te interesa. ¿Qué es la Diversificación en los negocios? La diversificación empresarial es una de las respuestas ante el progreso de su negocio, que les invita a probar nuevas estrategias de expansión, crecimiento, inversión y apertura.
En pocas palabras, diversificar quiere decir repartir tu dinero en diferentes inversiones y no depositarlo todo a una sola opción.
De esta manera, el riesgo se minimiza, en caso de que el activo no llegase a resultar ser rentable o si la empresa donde se ha aportado el dinero quiebre. A este factor se le denomina como riesgo de concentración.
En el caso de los negocios inmobiliarios, es una de las estrategias más utilizadas, ya que les permite a los inversionistas ampliar las posibilidades de obtener mayores ganancias.
Ventajas de diversificar tus negocios inmobiliarios
Además de mantener la rentabilidad de tu inversión y proteger tu patrimonio frente a la inflación, diversificar también te permite:
Conformar una estrategia en la que puedes combinar los distintos enfoques para invertir con los plazos de retorno de inversión: corto, mediano o largo
Reduce el riesgo de perder el total de la inversión
Crea sinergias, ya que ayudas a crear más empleos, ofreces una mejor oferta en el mercado y, claro está, obtienes mayores ganancias
Evitas saturar el mercado
Permite invertir en otros países y divisas

Consejos para diversificar un portafolio inmobiliario
El objetivo primordial de diversificar tu portafolio de inversión es ofrecerte, en el largo plazo, un riesgo menor en tu capital invertido.
BBVA recomienda organizar las inversiones de acuerdo con tu perfil de inversionista, que generalmente está definido por tus conocimientos, el horizonte de inversión y tu capacidad para afrontar el riesgo.
De igual forma, es importante recordar que los activos elegidos para la inversión deben presentar rendimientos independientes, o bien, que no tengan relación o influencia entre sí.
Por último, se debe modificar el portafolio con frecuencia para hacer cambios cuando surjan nuevas oportunidades o cambie el comportamiento del mercado, con el objetivo de tener la posibilidad de aplicar una mayor inversión en los activos que tienen una alta probabilidad de mantenerse estables o al alza.




Comentarios